Exalumna ¡Bienvenida!

 

A través de esta página sabrás sobre lo que hacemos como Exalumnas Salesianas, la forma como podemos unir fuerzas, proponer, realizar juntas.

 

Queremos que te sientas parte viva del Exalumnado, en primer lugar de tus compañeras de promoción pero también que conozcas a otras Exalumnas, de tu profesión o actividad y de otras generaciones. Es una riqueza invaluable que está ahí, al alcance de tu mano.  SÓLO FALTAS TU, ASÍ QUE TE ESPERAMOS.


Invitación Eucaristía

EL PRÓXIMO  24 de ABRIL  DEL  2017 A LAS 11:00 A.M. SE CELEBRARÁ LA  EUCARISTÍA EN LA CAPILLA DEL COLEGIO DE MARÍA AUXILIADORA, BOGOTÁ CASA CENTRAL (CRA.13 # 30-99).

 

POR LAS INTENCIONES DE TODAS LAS LAS HERMANAS SALESIANAS,  DE LAS EXALUMNAS Y DE SUS FAMILIAS.

 

SI TIENES ALGUNA INTENCIÓN  LA ENVÍAS AL CORREO exauxiliadoras@gmail.com.

                                                                            

OJALÁ PUEDAS ASISTIR. SERÁ LA OPORTUNIDAD DE ACOMPAÑAR A LAS FAMILIAS Y DE PONER EN MANOS DEL SEÑOR Y DE NUESTRA AUXILIADORA TODAS LAS INTENCIONES.

 

INVITA A TUS COMPAÑERAS (NO TODAS TIENEN CORREO ELECTRÓNICO Y NO TENEMOS LOS CORREOS DE MUCHAS EXALUMNAS).

 

ESPERAMOS CONTAR CON TU PRESENCIA.


Retiro de Cuaresma

El sábado 10 de Marzo del 2018 en el Colegio de María Auxiliadora ubicado en la Cra. 8G # 166--70 entre las 8 y 30 am y las 4 y 30 pm, terminando con la Eucaristía será el retiro al cual están todas cordialmente invitadas.

 

El aporte será de $ 25.000.

 

Cada una debe llevar su almuerzo.

 

Se pide confirmar asistencia al correo exauxiliadoras@gmail.com.


Don Bosco, nuestro Padre y Maestro





Carta saludo para el Exalumnado 2018

Muy querida Exalumna:

 

Llego hasta ti con mucho gusto y cariño salesiano, para expresarte mis mejores augurios de año nuevo 2.018, que te deseo muy santo, feliz y colmado de las gracias y bendiciones, que imploro al Señor y a María Santísima Auxiliadora todos los días por ti y tu familia, en compañía de mis Hermanas de Comunidad.

 

Ellos nos regalan un año muy especial para toda la Iglesia y de modo particular para la Familia Salesiana, de la cual eres miembro vivo y muy querido.

 

En este año 2018 viviremos y celebraremos acontecimientos muy significativos, que el Señor nos regala como verdadero kairós, es decir como tiempo de Dios, que debemos aprovechar, para que nuestra vida tenga sentido, es decir, la orientación fundamental, con la cual le damos gloria a Dios, amamos y servimos a los hermanos y vamos caminando hacia nuestra meta definitiva: la santidad, que es la auténtica felicidad.

 

Estos acontecimientos son:

 

1º  El Sínodo de los obispos, que será en Octubre y cuyo tema es: “ Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

2º  La celebración de los 150 años de la inauguración de la Basílica de María Auxiliadora de Turín – Italia, que ha sido el centro mariano y salesiano, desde donde Don Bosco inició, consolidó y propagó toda su obra, con el sello mariano que la caracteriza.

3º  La elección de nuestros gobernantes, que es una delicada, urgente y comprometida misión, que según el lema de Don Bosco, debemos cumplir  a conciencia como “buenas cristianas y honestas ciudadanas“.

4º  Para vivir este año de gracia, don precioso de la misericordia divina, el Rector Mayor de la Familia Salesiana: Don Ángel Fernández Artime, 10º sucesor de Don Bosco, nos propone un aguinaldo muy necesario para nuestro tiempo, que dice así: “Aprender el difícil arte de escuchar y de acompañar".

 

Mi buena Exalumna, te dejo en manos de la Santísima. Virgen, nuestra amada Auxiliadora. Ella te ayude a cumplir tus metas personales, familiares y ciudadanas.

 

Te acompaño con mi afecto salesiano hecho oración y servicio, tu Hermana en Cristo y Ma. Auxiliadora:

 

Sor Elvira Avellaneda Cortés FMA.

Delegada para la Familia Salesiana. Inspectoría Nuestra Señora de las Nieves - Bogotá, D.C. 

 


En el 2018


Esta es la hora


Mensaje del sucesor de Don Bosco para el 2018


Encuentro de Uniones en Abril del 2018

 

LUGAR: Casa de Formación San José en Granada, Meta.

FECHA: Abril 20, 21 y 22.

INVERSIÓN DEL ENCUENTRO:

Internos $190.000 incluye hospedaje (acomodación doble), alimentación (desayuno, almuerzo, cena, refrigerios) y material de trabajo.

Externos $70.000 incluye almuerzos, refrigerios, y material de trabajo.

Transporte $90.000 ida y regreso Bogotá – Granada, Granada-Bogotá.

FORMA DE PAGO:

Se podrán realizar los pagos  en varias cuotas para los externos  que viajan de fuera:

a. Primera cuota Febrero 15 $100.000

b. Segunda cuota Marzo 15 $100.000

c. Tercera cuota hasta Abril 10 de 2018 $80.000

d. Para los externos que están en Granada se solicitará que el pago en una sola cuota.

e. Se podrá consignar en una, dos o tres cuotas. Es necesario realizar en Febrero el primer pago, para separar los cupos, ya que son limitados, y el plazo máximo no debe exceder el 10 de Abril.

PARTICIPANTES:

Podrán participar todos y todas las Exalumnas/os con o sin carné, y hermanas delegadas.

TEMAS DE TRABAJO:

Aguinaldo del Rector Mayor 2018

Lineamientos para elección y trabajo en el Consejo de la Federación.

Pautas y seguimiento para el  trabajo social en las Uniones de Exalumnas/Exalumnos.

Más adelante ampliaremos la información


IV Congreso continental de Exalumnas y Exalumnos de las Hijas de María Auxiliadora

En Santo Domingo, República Dominicana, del 1º al 5 de Noviembre del 2018.

 

Invitadas a preparar este encuentro salesiano en cada una de las Uniones de Exalumnas y Exalumnos.


Villancico colombiano


Encuentro mundial de familias 2018


Un libro para leer

Puede ser descargado gratis haciendo clic en el  siguiente enlace: http://www.salesianosbogota.org/images/pdfs/papafranciscoydb.pdf


Jornada de espiritualidad para la Familia Salesiana 2017

Una representación de las Exalumnas de María Auxiliadora estuvieron como participantes y organizadoras de este importante evento en la sede del Colegio María Auxiliadora en Bogotá.


El Papa Francisco en Colombia

Padre de misericordia,
Tú has sembrado en nosotros la semilla de la fe,
para que seamos hijos tuyos y discípulos misioneros de Jesucristo.
Haz que nuestra vida sea testimonio visible de tu Reino
y demos a conocer a todos tu Palabra.
Te damos gracias por el Papa Francisco,
y te suplicamos que su visita a Colombia
sea un tiempo de bendición,
que nos confirme en la fe
y nos ayude a dar el primer paso,
para comenzar con Cristo algo nuevo
en bien de todos los colombianos.
Suscita en nuestros corazones
esperanza, perdón, amor y paz,
para que con la ayuda de tu Espíritu
hagamos posible el reencuentro entre los colombianos
por medio de la reconciliación.
Te suplicamos, Padre de bondad,
que, por intercesión de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá,
esta visita del Santo Padre,
nos abra la mente y el corazón
al Evangelio de Cristo nuestro Señor.
Amén.    


Mujer con coraje

Washington, Estados Unidos - 29 marzo 2017 - El 29 de marzo, en el Departamento de Estado, la primera dama Melania Trump y el subsecretario de Asuntos Políticos, Thomas Shannon, entregó el Premio Internacional #WomenOfCourage, a las Mujeres Valientes que desarrollan su misión en zonas pobres o en zonas sujetas a los peligros. Entre las 13 galardonadas, se entregó el premio a Sor Carolin Tahhan Fachakh, Hija de María Auxiliadora (FMA), Directora de la comunidad de Damasco en Siria, la única religiosa hasta la fecha en recibir este premio. Sor Carolin Tahhan, siriana, trabajó sin descanso para apoyar las necesidades de las poblaciones más vulnerables de Siria, en particular en favor de los refugiados y de los niños y niñas. Durante los intensos bombardeos alrededor de una escuela del barrio, Sor Carolin garantizaba la seguridad de los niños y niñas, dando esperanza a todos, ya sean musulmanes o cristianos, incluso arriesgando su vida. La hermana Carolin continúa con su comunidad, en medio de la guerra y la destrucción, y recibe a los niños y a las mujeres y les asegura tranquilidad y un poco de normalidad. (Tomado de la Agencia Salesiana de Información).


¿Conoces nuestro logo?

María Auxiliadora, el mundo y el Niño Jesús

El diseño fue realizado por Sor Alba Vernazza, HMA de Génova  en el año 2000. El diseño con María Auxiliadora y el niño Jesús en sus brazos tiene un significado profundamente mariano y salesiano.

 

El fondo de la imagen es de color azul claro y en disolvencia el color rosa.  Son los colores de María Auxiliadora y de la bandera de las Hijas de María Auxiliadora (colores azul y rosa). Los Colores amarillo y azul representan el cielo, lo espiritual. Entre el amarillo y el rosa se encuentra el color marrón y significa la naturaleza humana y divina de Jesús, un solo Dios con dos naturalezas la humana y la divina.

 

En la parte derecha se encuentra María Auxiliadora con el niño Jesús en sus brazos en actitud de protección, auxilio, ayuda y acogida de toda la humanidad sin distinción alguna. (Tiene suavemente inclinada su cabeza). María Auxiliadora lleva una túnica larga, mucho más abajo de los pies.  Se hace referencia a la frase de Don Bosco: “toda persona que entra en una Casa de las HMA, María la cubre con su manto”.

 

En la imagen se observa la silueta de un mundo que sale del vientre de María. Significa que la Confederación es a nivel mundial, interreligiosa y ecuménica.  María es Madre de todos sin distinción de religión, color y raza. De igual manera es por eso que la imagen no tiene un marco, pues abre las puertas a todo el que quiera vivir los valores de la espiritualidad salesiana.

 

En el fondo de la imagen al lado izquierdo se distinguen varios colores en disolvencia. Significa los valores de la espiritualidad salesiana en el estilo mornesino. Sor Maritza Ortiz, FMA,Delegada Mundial de Exalumnas y Exalumnos.


Mirar a nuestro país con otros ojos

¿Qué tal si nos unimos como Exalumnas al grupo de personas que creó el portal Sentido Positivo, cansados por la insistencia en divulgar solamente noticias violentas, sobre corrupción, tragedias, miseria y la decadencia del ser humano y dan a conocer noticias positivas sobre Colombia y otros lugares del mundo? Visita: www.sentirpositivo.com.  

 


Exalumna salesiana en la radio

En la emisora Minuto de Dios 107.9 fm de Bogotá, hay un programa dirigido a hablar de la alegría de la vida matrimonial. Cristina García, Exalumna del Colegio de María Auxiliadora del año 79, participa activamente cada sábado a las 8 am.

 

En el siguiente vínculo encontrarán el audio de una de las ediciones de la Pastoral Familiar del Minuto de Dios a cargo de la Comunidad Matrimonial Alegría. http://www.comunidadalegria.org/media/radio/2016/20161119.mp3


Encuentro de tres promociones

El 22 de Octubre del 2016 tuvo lugar el encuentro de Exalumnas del Colegio de María Auxiliadora de las promociones 1978-1979-1980. Fue una reunión con sabor salesiano. Invitadas a ver las fotografías  aquí:  Grupos de Exalumnas.


Oración de la Exalumna Salesiana

Oración - promesa 

del Exalumno y la Exalumna de Don Bosco

 

DIOS PADRE, POR MEDIACIÓN DE TU HIJO JESÚS Y

POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN BOSCO

escucha la plegaria de los Exalumnos y las Exalumnas de todo el mundo.

 

TE DAMOS GRACIAS

Por el tesoro educativo que hemos recibido,

bajo la inspirada guía de los Salesianos,

que ha modelado nuestras vidas con la Espiritualidad Salesiana.

 

Te pedimos  con confianza

 

DANOS FUERZA Y VALENTIA

para poner en práctica su mensaje humano cristiano

en la Sociedad y en la Iglesia;

ANÍMANOS a convertirnos en

 “honrados ciudadanos y buenos cristianos”;

AYÚDANOS a vivir

la solidaridad y la caridad

en la Asociación y fuera de ella;

AUMENTA nuestra fe, esperanza y caridad.

TE PROMETEMOS

 

COMBATIR la injusticia, el chantaje, 

la superficialidad y la indiferencia;

DEFENDER A TODA COSTA, 

con un compromiso social, político y económico,

los valores aprendidos en una presencia salesiana,

en particular: la vida, la libertad y la verdad;

y  SER “sal de la tierra y luz del mundo”

con una fuerte incidencia en la sociedad y en la Iglesia.

TE PEDIMOS 

que veles por la Familia Salesiana, por nuestros seres queridos

y por todos nosotros. Amén. 

(Estatuto 2015, art. 5, b)


Una Exalumna valiente

Macky, es Exalumna de las Hijas de María Auxiliadora de Venezuela, gestora del importante portal http://reportecatolicolaico.com/  A continuación la entrevista que le hizo Newsweek, en la que también hace un homenaje al Cardenal Rosalio Castillo, salesiano. 

 

 

"Siempre haré lo que crea que debo hacer, así se oponga el planeta entero"

 

La periodista Macky Arenas, rostro de Globovision y de los programas Biografías y La Hora Clave, insiste en que la prensa libre supera regímenes y gobiernos, razón por la que permanece atrincherada en la pantalla del medio que vio nacer, resistir, vender y cambiar su línea editorial.

 

Por: Kenner Bracho   06 Jul 2015. Recurrir a la memoria de un país, ahondar en sus hechos y establecer paralelos con el presente, son ejercicios que le permiten a Macky Arenas mantenerse al aire en las pantallas de Globovision, a pesar de su venta y cambio de línea editorial. Está convencida que la difícil situación que atraviesan los medios de comunicación en Venezuela responde al patrón de conducta que han adoptado muchos gobiernos, por lo que la experiencia le dice que éstos siempre pasan y que la prensa libre permanece, gracias a su lucha, atrincherada, aun en las peores dificultades.

 

Entiende que en épocas pasadas, en medio de férreas dictaduras, sagaces periodistas supieron decir tres cosas en lugar de 10 a fin de resguardar la tribuna, y que una vez restablecido el orden democrático, pudieron expresarse con todas las posibilidades. Por esto se mantiene en la constante producción de radio, prensa y televisión en medio de la crisis, tratando de mantener un lugar visible, pero respondiendo a toda hora a su conciencia.

 

No se puede esperar más de una periodista que supera las tres décadas transitando en el mundo de los medios. Está al tanto del punto a punto del acontecer nacional. La búsqueda de información es un acto casi religioso, pues antes del amanecer ya está enterada de la agenda del día y sus pormenores. Es una alondra, mañanera. Por eso sus días empiezan a las 4 am y transcurren entre la preparación de sus espacios en televisión -lo que requiere dedicación a tiempo completo- y la actualización de un portal católico, el cual coordina.

 

Camina con la frente en alto, consciente de la responsabilidad que conlleva ser un factor de resistencia frente al olvido, ese que nos ha hecho daño y llevado a repetir los errores del pasado; pero que también permite trazar una nueva hoja de ruta, dibujada por el legado de aquellos que nos precedieron en la labor de construcción del país que anhelamos. La fusión entre el periodismo, la política y la fe católica llega a acercarse a la esencia de la Macky Arenas persona.

 

-Usted ha hecho televisión, radio y prensa escrita. ¿Cómo surge esa pasión por los medios?

-Creo que nació conmigo. Desde pequeña, en el colegio, en la parroquia, más tarde en la universidad, siempre promovía la aparición de periódicos, órganos informativos de todas clases. Me la pasaba animando a la gente a escribir, a expresarse. Soy hija de padres de origen cubano y es bien conocida la facilidad de ese pueblo para comunicar, su natural inclinación a hablar con fluidez. Son extraordinarios oradores. El gran prócer de la Independencia, José Martí, con el que todo cubano se identifica, no fue un militar-guerrero, fue un escritor, poeta y admirable orador.

 

La política ejerce una suerte de seducción para el comunicador. Por allí comencé, en la política universitaria; posteriormente pasé mucho tiempo militando y eso me dio sensibilidad y me agudizó la intuición de una forma impresionante que luego me sirvió en el periodismo. Pero cuando me coloqué ante un micrófono, supe que sería mi oficio más que un instrumento discrecional de promoción personal. La política es para los políticos. El comunicador es otra cosa. Cuando comencé a percibir que los intereses entraban en conflicto me sinceré y decidí por la comunicación.

 

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en Venevisión y Unión Radio?

 

-El orden en que los mencionas es correcto. Fue la ruta que seguí. En el medio, pasé por una variedad de emisoras de radio, conduciendo distintos programas, siempre de corte informativo y de opinión. Cada uno de esos medios me ofreció oportunidades que agradezco y creo que aproveché correctamente, pues aprendí todo lo que hoy me sirve, no sólo para mi trabajo, sino para apoyar a otros que vienen detrás y que un día seguramente lo harán mejor que nosotros. Comencé literalmente metida en una cabina haciendo avances informativos y redactando leads. Poco a poco fui avanzando en la carrera y uno de mis grandes orgullos es que, cada vez que me promovían, me decían que era porque estaban satisfechos con mi trabajo. En un medio tan competitivo, donde hay mucha camaradería y nobleza, pero también mucha zancadilla y envidia, no es poco cargar eso al CPU.

 

-¿Cómo fueron esos primeros años de Globovisión?

 

-Muy enriquecedores. Se trabajaba muy sabroso. No éramos un canal grande, con recursos para tirar al techo, pero había una mística grandiosa y se fue generando una cultura corporativa estimulante y muy comprometida que aún hoy se manifiesta. Uno solo hacía lo que en otros canales sabíamos que se empleaban a cinco o a 10. Siempre digo que Globovisión, más que un canal en esos primeros años, era como una familia, como una gran casa que todos cuidábamos, porque la sentíamos como nuestra, un proyecto de vida donde cabíamos y progresábamos todos. La noticia siempre fue el ariete y la verdad el norte.

 

-¿Pensó que sucedería lo que pasó… la venta y el cambio de línea editorial?

 

-No fui de las que resultó sorprendida por la manera como derivaron las cosas. Siempre viví convencida de que los medios nunca seríamos cómodos para un Gobierno con rasgos autoritarios. Sabía que llegaría un dead-line y me preparé sicológicamente para eso. Lo comenté mucho con mis compañeros. Creo que tener unos padres que vivieron el zarpazo comunista en Cuba y veían la película por segunda vez, me facilitó una visión más clara de las cosas, aunque algunos, en lugar de valorar la experiencia, en aquellos momentos de euforia chavista, de conceder sin que nadie lo pidiera “el beneficio de la duda”, desestimaban mis opiniones.

 

Puedo decirle que reconocidos furibundos opositores en la actualidad me tildaban en aquél entonces de radical y de juzgar a Chávez demasiado duramente. No me molestaba, más bien me decía que el tiempo los sacaría del error, que nadie aprendía por cabeza ajena y que no debía empeñarme en tratar de convencerlos. No había remedio: yo iba contracorriente. Era para ellos impensable que se metieran con los medios, menos con Globovisión. Comprendía su ingenuidad pues no era fácil prefigurar hasta qué punto podía llegar el Gobierno en su hostilidad contra los medios y su persecución contra los periodistas, sobre todo habiendo colegas involucrados en “el proyecto”. Pero estaba escrito que no conviviríamos apaciblemente.

 

“Las empresas se hacen para venderlas”, me dijo una vez un amigo, gran emprendedor. Y cuando se produce una compra, es lógico que el dueño llegue con sus coordenadas, su manera de concebir el negocio y su estrategia. Hay quienes defienden con uñas y dientes la propiedad privada pero tienen dificultades para entender esta premisa elemental. Globovisión sigue siendo un canal informativo y de opinión. ¿Que todo sería más sencillo y acorde al ejercicio independiente del periodismo si el país tuviera un Gobierno que observara las reglas del juego democrático, respetara a los medios y privara el Estado de Derecho? Por supuesto que sí, pero no es el caso. Estamos en Venezuela, un país donde cuenta solo el Poder Ejecutivo, lo cual es un detalle de medular importancia para comprender el alcance del drama. El problema no es el canal, ni los dueños, ni la línea editorial. Esas son discusiones que no tienen sentido en medio de un panorama como el venezolano. Eso es como la huelga de hambre que se le hace a un Gobierno susceptible de presión poniendo en juego la vida, no a un régimen que no la valora. La huelga es un instrumento, no un fin. Gandhi la administraba admirablemente bien, por eso hizo 17 y no murió precisamente de inanición. ¡Nadie imagina a Ruíz Pineda haciéndole huelga de hambre a Pedro Estrada! Cuando comienzas una huelga de hambre tienes que saber cómo la vas a terminar, a menos que el objetivo sea morir y no conseguir una reivindicación determinada.

 

Discutir sobre “línea editorial” cuando no existe independencia para diseñarla es absurdo. Ese no es el problema. El problema es la sobrevivencia de todo el mundo en este país, desde el que anda en la calle hasta Empresas Polar. Sobrevivencia que todo el mundo tiene derecho a intentar y el deber de hacerlo. La otra opción es entregar todo y apagar la luz. Identifiquemos el problema y no andemos por los atajos. El problema es el tipo de Gobierno que tenemos y, en lo que a nosotros concierne, las leyes que han ido atenazando a la prensa, el desprecio por el oficio periodístico y el enorme beneficio que presta a la sociedad.

 

-Muchos critican a los periodistas que se quedaron en el canal. Usted es ahora ancla de un programa de opinión en horario Prime Time, La Hora Clave. ¿Cómo respondería a esas críticas?

 

-La crítica se calibra de acuerdo al peso moral que trae. Si usted me critica por tomar una decisión, yo prefiero optar por respetar la suya. Respeto a los que se fueron, pero un canal es más que un conflicto puntual, más que una situación incómoda, más que unas cuantas caras al aire y mucho más que sus dueños y/o jefes. Un canal -sobre todo un canal como Globovisión, pues la noticia y sus avatares ensamblan una solidaridad especial- es una comunidad, es tradición, es una historia compartida, edificada a través de años pasando por toda clase de situaciones, unas gratas y otras muy duras. Eso crea lazos que debemos respetar y se hacen valer por encima de las vicisitudes.

 

Nos hicimos para las buenas y para las malas. Decenas de compañeros con los cuales compartí décadas de esfuerzo y realizaciones están allí y no merecen un trato desconsiderado. Gente que no se ve, casi ni se siente, pero sin cuyo trabajo el nuestro sería imposible. Yo los quiero, los admiro y siempre contarán con mi respaldo. Si mi presencia los anima y los acompaña, pues a mucha honra.

 

Por mis coberturas en el exterior he tenido la oportunidad de escuchar a veteranos periodistas relatar sus cuitas, describir sus combates, hombres y mujeres de medios, curtidos en la resistencia contra sátrapas de todo pelaje en este, nuestro continente. Su recomendación es invariable: “Periodista nunca abandona y mucho menos apuesta por la destrucción de un medio. Recuérdalo siempre: por más acorralado que se vea un medio, el adversario es el Gobierno que crea las condiciones de imposibilidad, nunca el medio ni los periodistas”.

 

Pero hay un consejo mucho más importante, el que jamás evito y que valoro por encima de todos: el de mi conciencia. Ella me dice que los medios hay que preservarlos, mantenerlos en pie porque siempre nos recordarán un compromiso mayor. Aún aquellos cuyo contenido nos parece abyecto cumplen una función: mostrarán cómo la opinión pública pone a cada quien en su lugar. Probarán cómo opera la regulación del receptor, sin necesidad de censuras ni presiones.

 

Los gobiernos pasan y los medios quedan. Si hoy es cuesta arriba el trabajo, mañana se verá recompensado cuando la libertad permita que el periodismo sirva plenamente, sin mordazas, a la democracia. Eso fue lo que pensaron tantos periodistas quienes, durante las dictaduras del pasado, permanecieron en sus puestos esperando mejores tiempos, diciendo tres cosas en lugar de 10, pero sin dejar de decir esas tres. Y acertaron: luego, en la democracia, llegaron a ser exitosos y muy respetados hombres de medios que sirvieron al desarrollo de la nación y al sistema de libertades. Hoy los heredamos y ese es un compromiso ineludible en medio de la turbulencia. Si es verdad que nuestra primera lealtad es el público, a él hay que responder. Una vez un señor me paró en medio de la calle y me dijo: “El día en que no la vea en pantalla, hago mis maletas”. Es una responsabilidad. La gente sabe que, en mi caso, no hay caso: siempre haré lo que crea que debo hacer, así se oponga el planeta entero.

 

-¿Cree en la Globovisión de hoy?

 

-Sin fe no me muevo.

 

-Biografías es uno de los pocos espacios -si no el único- en la televisión nacional que se dedica a darle visibilidad a esos personajes que marcaron la historia nacional. ¿Cómo es el proceso de producción, la búsqueda de personajes, la documentación, las entrevistas?

 

-Biografías es un programa que busca preservar una memoria. Muchos de nuestros males son consecuencia directa de ignorar nuestro pasado, nuestros valores, la gente que nos precedió haciendo país y a cuya generosidad y entrega debemos lo bueno de entre nosotros, que aún respira en medio de este lodazal y pugna por rescatar al país que anhelamos.

 

Por no saber, hay gente que aún no se explica cómo es que nos metimos en este gran follón y permitimos el estropicio que está a punto de dejarnos sin país. La producción es sencilla, lo importante es escoger bien al personaje el cual, por cierto, no necesariamente tiene que haber fallecido. Hay muchísima gente valiosa que hace una tremenda labor en distintas áreas y que está escribiendo una historia ejemplar.

 

El perfil es importante. Luego seleccionamos las personas que pueden dar testimonio de esas vidas y nos esmeramos en recoger el mayor material fotográfico, audiovisual de que se disponga. A veces es complicado pues hay gente de la que no existe mayor archivo documental y es allí donde nos toca crearlo.

 

Hay que leer mucho para elaborar los guiones, hay que entrevistar mucha gente. No es cosa simple. Pero ya tenemos casi 12 años con el programa y pasan de 300 las biografías que constituyen patrimonio del canal. Es un espacio que da muchas satisfacciones, hemos ofrecido ratos muy emotivos a las familias y hemos podido unir a mucha gente. Una experiencia muy edificante.

 

-¿Cuáles son esos personajes que han marcado la historia nacional?

 

-Dicen que el venezolano más destacado en el exterior, después de Francisco de Miranda, fue el Cardenal Castillo Lara, quien fuera Gobernador de la Ciudad del Vaticano y Administrador de la Santa Sede. Él fustigó más al totalitarismo en los 10 años activo en Venezuela que toda la disidencia junta en el doble del tiempo. Es difícil calibrar a los personajes de la manera en que lo pregunta, pues depende de épocas, de áreas de desempeño, de proyección de su trabajo y su legado.

 

En la Venezuela democrática no hay duda de que Rómulo Betancourt y Rafael Caldera fueron pivotes del sistema democrático. En la ciencia tuvimos a Convit. Nuestros deportistas han sido estandartes y los artistas que tenemos se pierden de vista. Poetas como Andrés Eloy y escritores como Gallegos serán referencia para cada generación. Más hacia atrás, poca gente sabe, por ejemplo, que el Mariscal Sucre fue el precursor del Derecho Humanitario en el mundo, o que Arnoldo Gabaldón erradicó la malaria con dos lochas y a lomo de burro recorriendo el país. Tenemos un icono de unidad nacional que es José Gregorio Hernández. Ídolos como Luis Aparicio y Andrés Galarraga. Hasta en “haberes” somos una potencia. Dios quiera que nos rescatemos.

 

-¿Cuál es el personaje que quisiera entrevistar y que hasta ahora no ha podido contactar, o tener en Biografías?

 

-Sin la menor duda, el Papa.

 

-¿Qué le falta por hacer?

 

-Todo lo que no he hecho, cosa que ni uno mismo sabe porque la vida te va apuntando a las oportunidades.

 

-En resumidas cuentas, ¿ser periodista significa...?

 

 -Más que nunca, estar en las trincheras.  (www.newsweek.com)

 


Oración por la familia

Pidamos hoy a la Familia de Nazaret por nuestra familia:

 

Padre Nuestro que estás en el Cielo, Tú nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret.

 

Ayúdanos Padre amantísimo a hacer de nuestra familia un nuevo Nazaret donde reine la alegría y la paz. Que sea profundamente contemplativa, eucarística y vibrante de gozo.

 

 

Ayúdanos a permanecer unidos en los gozos y en las penas gracias a la oración familiar. 

 

Enséñanos a reconocer a Jesús en cada miembro de nuestra familia, particularmente cuando sufre y está herida.

 

Ayúdanos a cumplir santamente nuestra vocación familiar. Que nos podamos amar los unos a los otros como Dios nos ama a cada uno cada día más, y nos perdonemos mutuamente nuestras faltas, así como Tú perdonas nuestros pecados. Amén.                 (Madre Teresa de Calcuta).


El Papa Francisco, Exalumno Salesiano

El diario LA RAZÓN reproduce una carta inédita que Bergoglio escribió al Padre Cayetano Bruno en 1990 y que publica «L´Osservatore Romano». El joven Jorge Mario fue alumno de los salesianos en el Colegio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, en Ramos Mejía (Argentina) y está muy agradecido a la formación cristiana integral recibida en esos años. Este es el texto.

***

Acabo de terminar la relación de mis recuerdos sobro el P. Enrique Pozzoli. Ahora quiero completar mi promesa de escribirle algunos recuerdos de mi contacto con los Salesianos, tal como habíamos quedado. 

Y comienzo con una anécdota un tanto volteriana. En 1976 mudamos la Curia Provincial a San Mi­guel. Comenzaban a llegar vocaciones nuevas y parecía convenien­te que el Provincial estuviera cerca de la Casa de Formación. 

Se volvió a reestructurar el programa de estudios: 2 años de ju­niorado (que habían desaparecido), la filosofía separada de la teología volvió a imponerse supliendo el «mejunje» de filoso­fía, y teología que se había llamado «currículum» en el que se comenzaba estudiando Hegel (sic!). 

Estando en San Miguel vi las barriadas sin atención pastoral; eso me inquietó y comenzamos a atender a los niños; los sábados a la tarde enseñábamos catecis­mo, luego jugaban, etc. Caí en la cuenta de que los Profesos tenía­mos voto de enseñar la doctrina a ni niños y rudos, y comencé yo mismo a hacerlo junto a los estudiantes. 

La cosa fue creciendo: se edificaron 5 Iglesias grandes, se movilizó organizadamente a los chicos de la zona... y sólamente sábados por la tarde y domin­go a la mañana... 

Entonces vino la acusación de que ése no era un apostolado propio de jesuitas; que yo había salesianizado (sic!) la formación. 

Me acusan de ser un jesuita pro-salesiano, y quizás esto haga que mis recuerdos sean algo parciales... pero me quedo tranquilo porque mi interlocutor de este instante es un salesiano pro-jesuita, y él sabrá discernir las cosas.

No es raro que hable con cariño de los salesianos, pues mi familia se alimentó espiritualmente de los salesianos de San Carlos. 

De chico aprendí a ir a la procesión de María Auxiliadora, y también a la de San Antonio de la Calle Mé­xico. Cuando estaba en casa de mi abuela iba al Oratorio de San Francisco de Sales (mi encargado allí era el actual P. Alberto Della Torre, capellán de aviación).

Por supuesto que soy hincha de San Lorenzo (faltaba más) y hasta hace poco conservé una «His­toria del Club San Lorenzo» escrita por el P. Mazza (según creo): se la mandé de regalo a Don Hugo Chantada, periodista católico de La Prensa, hincha furibundo de San Lorenzo. Él la tiene. 

Des­de chico conocí a los famosos Padres confesores de San Carlos: Montaldo, Punto, Carlos Scandroglio, Pozzoli. Y desde chico tenía en las manos la «Instrucción Religiosa» del P. Moret. Nos habían enseñado a pedir «la bendición de María Auxiliadora» cada vez que nos despedíamos de un salesiano.

Pero mi experiencia más fuerte con los salesianos fue en el año 1949, cuando cursé como interno el sexto grado en el Cole­gio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, en Ramos Mejía. Era Di­rector el P. Emilio Cantarutti; Consejero el P. Plácido Avilés; Catequista, el P. Isidoro Holowaty; Prefecto el P. Isidro Fueyo. En la Administración trabajaba el Coadjutor Sr. Fernández. De los clérigos me acuerdo del Sr. (Leonardo o Leandro) Cangiani y Rubén Veiga. Entre los Padres mayores estaban los PP. Usher, Lambruschini, Cingolani, etc. 



Me cuesta hacer una descripción par­cial de diversos aspectos del Colegio, simplemente porque muchas veces he reflexionado sobre ese año de vida y, poco a poco, se fue configurando la reflexión de conjunto, que es la que quisie­ra transmitir aquí. Soy consciente de que será algo intelectuali­zado quizá sin la frescura de la anécdota simple, pero –por otra parte– también sé que esta visión de conjunto es la que fui ela­borando yo, y nace de mi experiencia: es objetiva a mi juicio.

La vida de Colegio era un «todo». Uno se sumergía en una trama de vida, preparada como para que no hubiera tiempo ocioso. 

El día pasaba como una flecha sin que uno tuviera tiempo a abu­rrirse. Yo me sentía sumergido en un mundo, el cual si bien era preparado «artificialmente» (con recursos pedagógicos) no tenía nada de artificial. 

Lo más natural era ir a Misa a la mañana, como tomar desayuno, estudiar, ir a clases, jugar en los recreos, escuchar las «Buenas Noches» del P. Director. A uno le hacían vivir diversos aspectos ensamblados de la vida, y eso fue creando en mí una conciencia: conciencia no sólo moral sino también una especie de conciencia humana (social, lúdica, artística, etc.). 

Dicho de otra manera: el Colegio creaba, a través del despertar de la conciencia en la verdad de las cosas, una cultura católica que nada tenía de «beata» o «despistada». El estudio, los valo­res sociales de convivencia, las referencias sociales a los más necesitados (recuerdo haber aprendido allí a privarme de cosas para darlas a gente más pobre que yo), el deporte, la competen­cia, la piedad... todo era real, y todo forjaba hábitos que, en su conjunto, plasmaban un modo de ser cultural. Se vivía en este mundo pero abierto a la trascendencia del otro mundo. 

A mí me resultó muy fácil, luego en la secundaria, hacer la «transferencia» (en sentido psicopedagógico) a otras realidades. Y esto simplemente porque las realidades vividas en el Colegio las había vivido bien; sin distorsiones, con realismo, con sentido de responsabi­lidad y horizonte de trascendencia. Esta cultura católica es –a mi juicio– lo mejor que he recibido en Ramos Mejía.

Todas las cosas se hacían con un sentido. No había «sinsentidos» (al menos en el orden fundamental; porque accidentalmente había impaciencias de algún educador, o pequeñas injusticias co­tidianas, etc.). Yo aprendí allí, inconscientemente casi, a buscar el sentido a las cosas.

Uno de los momentos claves de esto de aprender a buscar el sentido a las cosas eran las «Buenas No­ches» que habitualmente daba el P. Director. A veces lo hacía el P. Inspector, cuando pasaba por el Colegio. Al respecto re­cuerdo una, como si fuera hoy, que dio Mons. Miguel Raspanti, Inspector en ese entonces. 

Sería a principios de octubre del 49. Había viajado a Córdoba porque su mamá había muerto el 29 de septiembre. A su regreso nos habló de la muerte. Ahora, a los casi 54 años, reconozco que esa platiquita nocturna es el punto de referencia de toda mi vida posterior respecto al problema de la muerte. 

Esa noche, sin sustos, sentí que algún día yo iba a morir, y eso me pareció lo más natural. Cuando uno o dos años después me enteré de cómo había muerto el P. Isidoro Holowaty, cómo había aguantado por mortificación tantos días el dolor de vientre (él era enfermero) hasta que un miércoles, cuando el P. Pozzoli fue a confesar a los salesianos de allí, le ordenó que viera al médico, bueno al enterarme de esto me pareció lo más natural que un Salesiano muriera así, ejercitando virtudes. 

Otra «Buenas Noches» que hizo mella fue una que dio el P. Cantarutti sobre la necesidad de pedir a la Santísima Virgen para acertar en la propia vocación. Recuerdo que esa noche fui rezando intensamente hasta el dormitorio (se debió notar algo porque dos días después el P. Avilés me hizo un comentario de paso)... y desde esa noche nunca me dormí sino rezando. Era un momento psicológicamente apto para dar sentido al día, y a las cosas.

En el Colegio aprendí a estudiar. Las horas de estudio, en silencio, creaban un hábito de concentración, de dominio de la dispersión, bastante fuerte. También, con ayuda de los Profesores, aprendí método de estudio, reglas nemotécnicas, etc. 

El deporte era un aspecto fundamental de la vida. Se jugaba bien y mucho. Los valores que enseña el deporte (además de la sanidad de vida que crea) ya los conocemos. Tanto en el estudio como en el depor­te tenía cierta importancia la dimensión de la competencia: nos enseñaban a competir bien y a competir en cristiano. 

Con los años oí ciertas críticas a este aspecto competitivo de la vida... pero curiosamente las hacían cristianos «liberados» de ese aspecto pedagógico pero que en la vida diaria se sacaban los ojos compitien­do por dinero o por poder... y no competían en cristiano.

Una dimensión que creció mucho en mis años posteriores al año de Colegio fue mi capacidad de sentir bien; y me di cuenta que la base fue puesta en el año de internado. Allí me educaron el sentimiento. Los Salesianos tienen una especial habi­lidad para esto. No me refiero a la «sensiblería» sino al «senti­miento» como valor del corazón. No tener miedo a sentir y a decirse a sí mismo lo que uno está sintiendo.

La educación de la piedad era otra dimensión clave. Una piedad varonil, acomodada a la edad. Dentro de la piedad merece una especial mención la devoción a la Santísima Virgen. A mí me la grabaron a fuego... y, por lo que recuerdo, a mis compañeros también. 

Y el recurso a nuestra Señora es clave para la vida. Va desde la conciencia de tener una Madre en el Cielo que me cuida hasta el rezo de las tres Avemarías, o del Rosario. Pero la Vir­gen ha quedado y no ha podido irse del cordón de nosotros. 

Tam­bién nos inculcaban, y quedaba grabado, un respeto y amor al Papa. 

A veces he oído críticas sobre la «piedad» que se nos in­culcaba en el Colegio (años después las oí), pero siempre son las consabidas cantinelas de aquel que no quiere ir a Misa porque en el Colegio lo obligaban, etc. Ésta es una crítica anacróni­ca porque se traslada al campo de la pedagogía de la piedad un problema puntual como es la rebeldía adolescente o juvenil.

Muy unido al amor y a la devoción a la Virgen Santísima estaba el amor a la pureza. Al respecto (y creo que respecto de todo el sistema preventivo de Don Bosco) hay una incomprensión muy grande. A mí me enseñaron a amar la pureza sin ningún tipo de enseñanza obsesiva. No había obsesión sexual en el Colegio, al menos el año que estuve yo. 

Más obsesión sexual he encontrado más adelante en otros educadores o psicólogos que hacían ostensiblemente gala de un «laissez-passer» al respecto (pero que en el fondo interpretaban las conductas con una clave freudiana que olfataba sexo en todas partes).

Existía también lugar para los hobbys, trabajos de ar­tesanía, inquietudes personales. P.ej. el P. Lambruschini nos ensenaba a cantar, con el P. Avilés aprendí a hacer un gelatógrafo y a usarlo; había un Padre ucraniano (P. Esteban) y los que queríamos aprendíamos a ayudarle con la misa en rito ucraniano... y así tantos recursos (teatro, armar campeonatos, actos acadé­micos, taxidermia, etc.) que canalizaban hobbys e inquietudes. Se nos educaba en la creatividad.

¿Cómo manejaban las crisis nuestros educadores? Nos hacían sentir que podíamos confiar, que nos querían; sabían escuchar, nos daban buenos consejos, oportunos... y nos defendían tanto de la rebeldía como de la melancolía. Todas estas cosas configuraban una cultura católica. A mí me prepararon bien para el secundario y para la vida. 


Nun­ca (al menos en lo que recuerdo) se negociaba una verdad. El caso más típico era el del pecado. Es parte de la cultura católica el sentido del pecado... y allí en el Colegio lo que yo traía de mi casa en este sentido se fortaleció, tomó cuerpo. 

Uno después podía hacerse el rebelde, el ateo, pero en el fondo estaba grabado el sentido del pecado; una verdad que no se tiraba por la borda, para hacerlo todo más fácil. 

Hablo de cul­tura católica porque todo lo que hacíamos y aprendíamos también tenía, una unidad armoniosa. No se nos «parcializaba», sino que una cosa se refería a la otra y se complementaban. Inconsciente­mente uno se sentía creciendo en armonía, lo cual por supuesto no podía explicitarlo en ese momento, pero luego sí. Y, por otra parte, todo era de un realismo contundente.

No quisiera caer en la psicología del ex alumno, una actitud nostalgiosa, proustiana, donde la memoria selecciona partes de la vida color de rosa y niega las cosas más limitadas o deficientes. En el Colegio hubo fallos, pero la estructura educacional no estaba fallada. Por ello –con los años– va quedan­do lo sólido de esa educación, y lo sólido que queda es positivo. 

Es lo que acabo de describir en los párrafos anteriores. Bebía cosas en el año 1949 que no son viables para 1990... pero estoy convencido de que el acerbo cultural salesiano de 1949, ese acer­bo pedagógico, es capaz de crear en sus alumnos una cultura cató­lica también en 1990, como fue capaz de hacerlos en 1930.

Digo esto porque hacia fines del año pasado me sucedió algo que me dejó triste. Un Padre Salesiano, a quien aprecio mucho, me dijo en una conversación que estaban pensando dejar algunos Colegios en manos de los laicos. Le pregunté si era por falta de vocaciones. En parte, me dijo, era ésa la razón porque los jóve­nes salesianos no querían trabajar en Colegios, no se sienten atraídos por ese apostolado. Yo le dije que sucedía todo lo contra­rio con los jóvenes jesuitas; éstos quieren trabajar en Colegios... y no son nada conservadores. 

Más todavía: en los últimos 18 años la Provincia Argentina de la Compañía había abierto varios Colegios, usando la figura de Colegio Parroquial. Siendo yo Rector del Máximo, se abrieron dos Colegios en los predios del Máximo: uno de educación técnica y otro de educación del adulto. Y ahora se acaba de abrir un tercero allí mismo: primario y secundario. Le dije también al padre que más que problema de los jóvenes me parecía que era problema de cómo se formaba a los jóvenes... y que vieran si por allí no estaría el fallo. 

Ese Padre también me dijo que otra razón era la de «hacer un gesto de inserción» (sic!) en las barriadas, y por ello se entregarían los Colegios, o algu­nos. Que era una «opción» pastoral. Frente a esto no pude sino pen­sar en los salesianos que conocí en el Colegio: no sé si «hacían gestos de inserción», pero que se deslomaban todo el día, y ni tiempo para dormir la siesta tenían, eso sí lo sé. 

Si esos hombres que yo conocí en el Colegio –y con esta reflexión termino– pudie­ron crear una «cultura católica» fue porque tenían fe. Creían en Jesucristo, y –un poco por fe y otro poco por caraduras– se anima­ban a «predicar»: con la palabra, con sus vidas, con su trabajo. 

No tenían vergüenza de cachetearnos con el lenguage de la cruz de Jesús, que es vergüenza y locura para otros. 

Me pregunto: Cuando una obra languidece y pierde su sabor y su capacidad de leudar la masa, ¿no será más bien porque Jesucristo fue suplido por otro tipo de opciones: psicologistas, sociologistas, pastoralistas? No quiero ser simplista en esto, pero no dejo de preocuparme por el hecho de que –por hacer gestos radicales de inserción social– se abandone la adhesión a Jesucristo vivo y la consiguiente inserción en cualquier medio ambiental, incluso el educativo, para construir una cultura católica.  Jorge Mario Bergoglio, escrito en 1990, hoy Papa Francisco  http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=33653. Ver más